<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom">
    <id>https://www.elmarplatense.com/feed-etiqueta/nota-especial</id>
    <link href="https://www.elmarplatense.com/feed-etiqueta/nota-especial" rel="self" type="application/atom+xml" />
    <title>El Marplatense</title>
    <subtitle>Contenido multimedia para informarse minuto a minuto de lo que acontece en Mar del Plata</subtitle>
    <updated>2020-01-12T09:42:59+00:00</updated>
        <entry>
        <title>
            El arte de jugar como niños y construir esculturas en la arena
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.elmarplatense.com/el-arte-de-jugar-como-ninos-y-construir-esculturas-en-la-arena" type="text/html" title="El arte de jugar como niños y construir esculturas en la arena" />
        <id>https://www.elmarplatense.com/el-arte-de-jugar-como-ninos-y-construir-esculturas-en-la-arena</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Marplatense ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.elmarplatense.com/el-arte-de-jugar-como-ninos-y-construir-esculturas-en-la-arena">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/MOAtDlWU1aMkQTqmN-ORfaKqudw=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elmarplatensecdn.eleco.com.ar/media/2020/01/FOTO-EL-MARPLATENSE.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Por Manuel Straccia</p>
<p>Shrek y Fiona se alzan en la playa, como jugando en el barro del pantano en el que viven. Imponentes, con los detalles de sus rostros bien marcados y construidos con la misma arena que los rodea. A su lado, su creador Guillermo se sienta bajo una carpa que lo cubre del sol y admira su obra, la cual se convirtió en un paisaje más que fotografiar en la ciudad.</p>
<p>Es en Luro y la costa donde ocurre "la magia". Guillermo, junto a su socio Raúl, se turnan para que todo el tiempo haya alguien ahí. En una charla con El Marplatense contaron el proceso y se sinceraron: "Es lo que queríamos hacer toda la vida, desde chicos, jugar con la arena”.</p>
<p>"Hago esculturas con temáticas que surgen en el momento. Arena y agua no más. Son esculturas que pueden durar hasta 10 días. No es necesario cubrirlas, hasta lluvias fuertes aguantan. Se rompen detalles, pero lo retocas", contó Guillermo.</p>
FOTO EL MARPLATENSE
<p>El proceso de creación puede durar entre seis y ocho horas, principalmente las realiza en la noche y realiza retoques cuando sufren alguna modificación. "La mayoría de la gente se sorprende, porque ve algo hecho en un detalle que no se imaginan que se puede hacer", dijo el escultor.</p>
<p>"Por temporada hago 40 esculturas. Mucha práctica. Es mi segundo año solo acá, hace tres años lo hice conjunto con un brasilero que estaba acá. Es una faceta de la arena que ignoramos. No conocemos el mecanismo de la arena, estamos acostumbrados a verla seca o no usamos la técnica adecuada. Mucha gente pasa y me dice: yo no puedo hacer ni un castillo. Pero es más que nada por la técnica, la arena se trabaja de una forma que armas un volumen determinado para ir sacando", puntualizó sobre la forma de llevar adelante las esculturas.</p>
<p>Las esculturas que ahora más "garpan" son las de dibujos animados, pero las temáticas surgen en base a cualquier inspiración. Tanto chicos como grandes aprovechan, se toman fotos, dejan su colaboración y siguen su camino.</p>
<p>"La gente ahora me pide al burro, a Mike Wasowski, gustan las caricaturas, dibujos de películas, a chicos y grandes", ríe Guillermo. Su objetivo en las esculturas es que los rostros "expresen algo, que no sólo sea simétrica y bien conformada, que tenga una emoción también". Los rostros de Shrek y Fiona aprueban y dan por cumplida esa meta.</p>
]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/MOAtDlWU1aMkQTqmN-ORfaKqudw=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elmarplatensecdn.eleco.com.ar/media/2020/01/FOTO-EL-MARPLATENSE.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Por Manuel StracciaShrek y Fiona se alzan en la playa, como jugando en el barro del pantano en el que viven. Imponentes, con los detalles de sus rostr...]]>
                </summary>
                                <category term="locales" label="Locales" />
                <updated>2020-01-12T09:42:59+00:00</updated>
                <published>2020-01-10T13:51:39+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            En tiempos donde nadie escucha a nadie, Marcos aparece como un oasis
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.elmarplatense.com/en-tiempos-donde-nadie-escucha-a-nadie-marcos-aparece-como-un-oasis" type="text/html" title="En tiempos donde nadie escucha a nadie, Marcos aparece como un oasis" />
        <id>https://www.elmarplatense.com/en-tiempos-donde-nadie-escucha-a-nadie-marcos-aparece-como-un-oasis</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Marplatense ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.elmarplatense.com/en-tiempos-donde-nadie-escucha-a-nadie-marcos-aparece-como-un-oasis">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/UjC0k8WRgP3qwlIbNuYb-B8kjtk=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elmarplatensecdn.eleco.com.ar/media/2019/10/marcos-historias.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Por Germán Ronchi</p>
<p>"En tiempos donde nadie escucha a nadie; en tiempos donde todos contra todos; en tiempos egoístas y mezquinos; en tiempos donde siempre estamos solos; habrá que declararse incompetente...", confiesa Fito Páez y prefiere quedarse "Al lado del camino". Todo lo contrario a este marplatense que decidió armar un cartel, sentarse en un café y escuchar. Sin grabaciones, ni la intención de hacer un ensayo, un libro, ni nada por el estilo. No interviene en nada, no opina, no da consejos; sólo escucha.</p>
<p>"Contame tu condena, decime tu fracaso...". Algo así parece decirle a la gente sobre esta invitación a ser escuchados. Algo así como ese tango, para desahogarse, pero sin curdas.</p>
<p>Marcos Ayciriex, marplatense de 59 años, ha publicado algunas historias que le fueron contadas, pero por expreso pedido de sus protagonistas, de quienes se las han contado. Hoy se invierten los roles; hoy El Marplatense es quien pone la oreja y escribe su historia.</p>
<p>Marcos es director de coros, docente municipal en el área de discapacidad y adultos mayores hace 27 años. Además es musicoterapeuta y durante quince años ejerció en una clínica psiquiátrica.</p>
<p>EL SURGIMIENTO DE ESTA IDEA</p>
<p>"Soy dramaturgo y me gusta escribir, y me interesa mucho la narración oral. Esto está en auge en muchas partes del mundo, con cursos y talleres. Asistí en la Feria del Libro en Buenos Aires, donde se hacen jornadas internacionales; también viajé mucho. Y siempre me llamó la atención que Argentina es el único lugar en el que los narradores orales toman su material de la literatura escrita y no de la oralidad. Y esto conlleva varias cosas, como por ejemplo que se narren los mismo cuentos porque por lo general se eligen autores como Isabel Allende. Y me pregunté si los autores, escriben sus libros con la intención de ser narrados o leídos", expresó en el inicio de la charla con El Marplatense.</p>
<p>"Entonces, descubrí que el mundo es una fuente inagotable de historias. De hecho, si bajamos a un café ahora, vamos a ver dos personas que conversan y una le cuenta a otra qué hizo hoy o qué le pasó con su mujer o cómo fue su día en el trabajo, etcétera . Y me interesó esto, me pareció que esto es mucho más interesante y original, buscar las historias de mi entorno, que además hablan mucho más de mi identidad y la de mi ciudad". Y esto fue lo que motivó a Marcos.</p>
<p>LA INVITACIÓN</p>
<p>Marcos apoya su cartel y continúa: "Ahí fue que se me ocurrió diseñar este cartelito que dice mi nombre, escucho historias, voy a domicilio, a cualquier parte del mundo". Se lo llevé a un amigo que es fileteador, me lo hizo y salí a los cafés, a tomar algo, a leer, cosas que uno habitualmente hace, y a poner mi cuadrito sobre la mesa.</p>
<p>LA PRIMERA HISTORIA</p>
<p>- ¿Cúando comenzó esta tarea?</p>
<p>- Soy muy curioso y he viajado mucho por suerte. Y más allá de conocer museos o lugares íconicos de la historia, siempre me interesó escuchar a la gente. Pero hace un año y medio que oficialicé, por así decirlo, esta conducta.</p>
<p>"Me dio mucha vergüenza poner el cartelito en Mar del Plata. Entonces me fui a San Telmo, al café ´La Poesía´, como que me busqué un lugar que me habilitara a hacerlo. Ahora voy a cualquier lado, al shopping, a donde me guste y no me importa", confesó.</p>
<p>"Muchos turistas se acercaron aquella vez y algunos creyeron que era empleado del lugar y que las historias quedaban inmortalizadas en algún cuaderno de allí. Hasta que la moza se me acercó y me señaló a un señor que fue el primer violinista de una orquesta de tango en San Telmo y que le encantaba contar esa historia de su vida . Me presenté y al viejo le brillaban los ojos, al sentir que tenía podrido a todo el mundo y que alguien se acerque con interés por saber de él".</p>
<p>EL MOMENTO DE LA HISTORIA</p>
<p>Más allá del cartel, Marcos Ayciriex destacó su metodología y explicó bien de qué se trata esto de ser "escuchador".</p>
<p>"La gente se acerca, me pregunta cómo es y explico que solamente escucho. No grabo, ni filmo; si me lo permiten tomo algún apunte; y no intervengo, no doy opinión y mucho menos ofrezco un consejo", detalló. Y agregó: "Lo mío es una escucha activa. Aunque suene soberbio, lo es porque es muy atenta, que tiene mirada de gestos, de posturas, de contorsiones. Eso me ha hecho ampliar el espectro de conocimientos psicológicos de la gente y valorar un acto que no solemos hacer. Muchas veces preguntamos ´cómo estás´ y la respuesta es ´bien´, cuando quizás no es así. O personas que quieren que el otro termine rápido su historia para poder contar la suya. Y hay muchísimas personas que lo necesitan", aclaró este hombre marplatense.</p>
<p>Y ejemplifica: "Podés encontrarte en una verdulería con una señora que le está contando al vendedor lo que hizo su perrita, y quizás esa es la única salida que tiene en el día. Ahí, el rol del verdulero, sin darse cuenta, es muy importante para la vida cotidiana de esta mujer, que seguramente se arregló para salir por dos cuadras y después vuelve a su casa, habla con su mascota y se sienta en un sillón a mirar la novela".</p>
<p></p>
<p>LAS HISTORIAS DE OTROS, CONTADAS POR ÉL</p>
<p>"Hace muy poco empecé a escribir algunas cosas que me contaron. Pero mucha gente me decía que no sabía por qué me lo contaba a mí, si no me conocía. Pero sí, me han pedido que las cuente para que quizás le sirva a alguien más. Entonces empecé a darle una forma narrativa a lo que me contaban, pero no a ficcionarla y subirla a facebook. A partir de ahí comenzaron a lloverme solicitudes de amistad de todo el mundo, interesados en lo que hago y contactarme", aclaró al tiempo que su función no se limita a un café, sino que ha ido a geriátricos y casas particulares.</p>
<p>Y avisó que "también el drama, que tiene una resolución feliz, es lo que me piden los protagonistas que las transmita y escriba como inspiración para otra personas".</p>
<p>"CONTAME TU CONDENA, DECIME TU FRACASO..."</p>
<p>Difícilmente haya un hilo común en todas las historias que ha escuchado Marcos, pero uno presume que la necesidad de hablar es para desahogarse, "sacarse un peso de encima". Por tanto, son temas que avergüenzan, acongojan; las lindas historias, uno la comparte con cualquiera y todo el mundo.</p>
<p>Ante esta cuestión, Marcos coincide, pero no porque lo presume, lo sabe, lo vive, lo escucha. "Pasa que muchas gente se siente habilitada a estar con un extraño, al que probablemente no ve nunca más, para desnudarse. Y te juro que me han contado cosas que me dejaron temblando y no escribiría jamás; historias que no habían sido comentadas nunca con nadie; y otras que me han hecho emocionar hasta la lágrima".</p>
<p>Y destacó: "Lo que no hay es una anécdota feliz, una alegría, una satisfacción".</p>
<p>- ¿Alguna historia te ha afectado emocionalmente como para dejar de escuchar?</p>
<p>- Trabajé muchos años en un psiquiátrico y en febrero de este año descubrí que ese coqueteo con el dolor, la angustia y la muerte de una manera muy directa ya no lo estaba dominando. Por eso me alejé de esas cuestiones para preservarme y en esa situación ya no se puede ayudar al otro. Siempre tuve, por una cuestión natural, de atraer personas en situaciones complejas y estoy atento a preservarme.</p>
<p>EL OBJETIVO</p>
<p>"Sinceramente no sé si tiene un sentido esto que hago. Como tampoco sé cuál es el sentido de la vida. Lo que me llama la atención es que a alguien le sirve. Es más, nunca se me ocurrió pensar en sacar un provecho o un ingreso de esto. No sé tampoco si algún día me llevará a algún lugar, como que se va haciendo camino al andar", cerró.</p>
<p>&nbsp;</p>
]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/UjC0k8WRgP3qwlIbNuYb-B8kjtk=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elmarplatensecdn.eleco.com.ar/media/2019/10/marcos-historias.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Por Germán Ronchi"En tiempos donde nadie escucha a nadie; en tiempos donde todos contra todos; en tiempos egoístas y mezquinos; en tiempos donde siemp...]]>
                </summary>
                                <category term="informe" label="Informe" />
                <updated>2019-11-02T20:22:04+00:00</updated>
                <published>2019-10-25T17:33:41+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            La madre que crió cuatrillizos gracias a su madre
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.elmarplatense.com/la-madre-que-crio-cuatrillizos-gracias-a-su-madre" type="text/html" title="La madre que crió cuatrillizos gracias a su madre" />
        <id>https://www.elmarplatense.com/la-madre-que-crio-cuatrillizos-gracias-a-su-madre</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Marplatense ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.elmarplatense.com/la-madre-que-crio-cuatrillizos-gracias-a-su-madre">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/nlTyOwBnO1jxzmbJxJcJ4evafps=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elmarplatensecdn.eleco.com.ar/media/2019/10/dia-de-la-madre-3.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Por Germán Ronchi</p>
<p>A sus 33 años, en julio de 1980, Ester Arnau trabajaba en el ya desaparecido supermercado Elefante y por uno de sus jefes fue alertada por un posible embarazo. “Yo estaba de novia, pero no sentía ningún síntoma”, le cuenta a El Marplatense. Hizo caso. Fue al médico y descubrió que ya estaba con 5 meses de gestación. “En ese momento me advirtió que sería más de una criatura por el sonido de muchos los latidos del corazón. Y cuando me hice la ecografía, chau, no podía creer que iba a tener cuatrillizos”, continuó Ester que con sus 71 años admite estar sorprendida por la entrevista “después de tanto tiempo; ya van a cumplir 40 mis hijos”.</p>
<p>“A partir de ahí tuve que hacer reposo y nacieron ochomesinos”, continuó la mujer que al contarle a su pareja del embarazo no lo vio más. “De un día para otro, desapareció. Los chicos lo buscaron, estuvieron con él, conversaron, pero yo aparte. Ellos fueron creciendo, quisieron saber quién era su padre, le di sus nombres y lo buscaron”, confió al respecto del interés de Luis Emanuel, Carla Florencia, Juan Pablo y Maria del Milagro.</p>
<p>Siendo madre soltera, de cuatrillizos, la tarea claramente no iba a ser sencilla. “Tuve que seguir trabajando, luchando, no me quedaba otra, tenía que trabajar y gracias a la ayuda de mi mamá (Aida). Por ella salieron tan fuertes y compañeros. Se lo tengo que agradecer a toda mi familia, en realidad. Están criados más a la forma de mi mamá que a la mía. Tienen muchas costumbres de mi madre”, explicó orgullosa.</p>
<p></p>
<p>LA CRIANZA EN LOS PRIMEROS AÑOS</p>
<p>“Fueron criados con mucho amor, nunca les faltó nada. Tuvieron una buena infancia, aunque se me complicó un poco en la adolescencia, sobre todo por los varones que tuvieron una etapa de rebeldía. Gracias a Dios son muy unidos entre ellos y conmigo. De hecho, a medida que fueron creciendo y dándose cuenta de las cosas empezaron a cortar pasto para ayudar en la casa. Lo hacían los fines de semana porque yo lo único que les pedía es que estudiaran. Ya hoy por hoy cada uno tiene su trabajo y me salieron estudiosos, buenos y trabajadores por suerte”.</p>
<p>Pero hubo tiempos difíciles: "Cuando vendieron Elefante, empezaron a despedir gente y me tocó a mi. Los chicos tenían 16 años y salí a trabajar en casa particulares, por hora. Conseguí algunas casas y al día de hoy sigo trabajando en una de ellas, pero los chicos no quieren que siga. Mientras lo pueda hacer, voy a continuar trabajando, sino ¿qué hago?”, sonríe Ester al repasar los años de su vida con los cuatrillizos.</p>
<p>LA VIDA PERSONAL</p>
<p>Los cuatrillizos fueron creciendo y Ester tuvo otras libertades. Así y todo, decidió no volver a formar pareja. "Me dediqué a criarlos lo mejor que pude y a estar la mayor parte del tiempo que me era posible porque me la pasaba trabajando, para ellos también. Y estoy orgullosa de la clase de personas que son”, expresó.</p>
<p>ANTECEDENTES Y HERENCIA FAMILIAR</p>
<p>"Por parte de mi papá hay mellizos", afirmó Ester respecto a su embarazo múltiple. Algo que también le tocó a María del Milagro quien "tuvo mellizos, además tiene otro más de seis años y Clara tiene dos varones. Y los varones míos no tienen hijos porque dicen que tienen que criar a los sobrinos (se ríe)".</p>
<p></p>
<p>EL AMOR DOBLE: LOS NIETOS</p>
<p>Como contó, la fértil madre ahora tiene cinco nietos varones y se dedica a disfrutarlos: “No es lo mismo, pero es como ser doble madre, es doble el amor. Es ver reflejado a tus hijos en personas más chiquitas y hoy cuento con el tiempo que con los míos no tuve”, suspiró.</p>
<p>- ¿El domingo qué la espera por el Día de la Madre?</p>
<p>- Los días de la madre somos un montón y estamos todos juntos. El domingo me dijeron que es sorpresa, pero siempre hacen lo mismo (se ríe).</p>
<p>LA REVOLUCIÓN EN MAR DEL PLATA</p>
<p>Ester fue la primera mujer que tuvo cuatrillizos en nuestra ciudad sin fertilización asistida. Tal fue la revolución que causó que apareció en todos los medios y aún guarda los recortes de los diarios de cada nota que le hicieron.</p>
<p>Incluso la periodista, política, actriz, exmodelo y conductora televisiva Lidia Elsa Satragno, ​ más conocida por su seudónimo “Pinky”, es la madrina de Juan Pablo. Ante lo que Ester, riéndose confesó: “Es lo mismo que no hubiera sido nadie”. Pero aclaró: “Los que se portaron y se portan de maravillas son los del club Kimberley, que nos hicieron socios vitalicios a los cinco. De hecho yo sigo yendo dos veces por semana a gimnasia”.</p>
]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/nlTyOwBnO1jxzmbJxJcJ4evafps=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elmarplatensecdn.eleco.com.ar/media/2019/10/dia-de-la-madre-3.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Por Germán RonchiA sus 33 años, en julio de 1980, Ester Arnau trabajaba en el ya desaparecido supermercado Elefante y por uno de sus jefes fue alertad...]]>
                </summary>
                                <category term="locales" label="Locales" />
                <updated>2019-10-20T09:15:24+00:00</updated>
                <published>2019-10-20T08:52:49+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            A pesar de haber florecido, busca sus raíces
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.elmarplatense.com/a-pesar-de-haber-florecido-busca-sus-raices" type="text/html" title="A pesar de haber florecido, busca sus raíces" />
        <id>https://www.elmarplatense.com/a-pesar-de-haber-florecido-busca-sus-raices</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Marplatense ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.elmarplatense.com/a-pesar-de-haber-florecido-busca-sus-raices">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/5bMW4JDG2yd3uZ-recgPvgkGerw=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elmarplatensecdn.eleco.com.ar/media/2019/09/guillermo-reboredo-busca-1.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Por Germán Ronchi</p>
<p>Guillermo Reboredo tiene 34 años y vive en Mar del Plata, ciudad en la que fue adoptado irregularmente. Desde los 4 años, lo sabe. Atravesó la vergüenza, la bronca, el temor y la culpa, hasta que resolvió ir en busca de sus raíces. Desde las redes sociales hasta la asociación Abuelas de Plaza de Mayo, pasando incluso hasta por una Vidente. Esto último fortaleció su ímpetu de búsqueda.</p>
<p>Supuestamente nació el 27 de octubre de 1984, anotado en el registro el 15 de noviembre de ese mismo año, con un trámite facilitado por el Dr. Gruse. No sabe en qué clínica y en qué ciudad. El único dato de su madre adoptiva es que lo fueron a buscar a un consultorio de calle Jujuy casi Luro de la partera Alegría Rodríguez de Gulminelli, el día 29 de octubre y aún tenía cordón umbilical, que se le cayó al día siguiente.</p>
<p>Guillermo no está detrás de esta clínica, no persigue a los Gulminelli. “Ese no es mi partido”, le confiesa a El Marplatense. Lo que quiere es encontrar una respuesta a la historia que desconoce. Ni más ni menos, que sus raíces, familiares o hermanos biológicos que también pueden estar buscándolo.</p>
<p>“Desde los 4 años sé que soy adoptado y de grande comencé a sospechar que esa adopción había sido irregular porque tenía una fecha en mi DNI y otra en la partida de nacimiento”, inicia el relato Guillermo a El Marplatense. “Mi vieja (Ana María Altabe) me contó que había sido adoptado en una clínica en Mar del Plata. Con el correr de los años fui atravesando diversas sensaciones. Al principio me daba vergüenza, después tenía hasta bronca porque me sentía abandonado, después lo ignoré. Y creo que el momento de ser padre me movilizó para buscar por mi y por esa posible madre que no me tuvo o que me dio en adopción, o que le robaron un hijo, o le dijeron que había muerto al nacer. Hay tantas hipótesis. Empecé a escuchar todo eso y las cuestiones referidas a los desaparecidos, Abuelas, me moviliza. También mi fecha de nacimiento está muy al borde de lo que fue la Dictadura Militar, entonces empecé a sospechar”.</p>
<p>- ¿Por dónde empezaste la búsqueda?</p>
<p>- Te toque o no, todos queremos saber nuestra identidad. Pensando en ¿qué paso? Y hace unos meses empecé la búsqueda. No lo había hecho antes por culpa, por la hermosa relación que tengo con mi vieja, a la cual le debo todo lo que soy. Lo hablamos y me dijo que sabía que esto iba a llegar en algún momento. Y me apoyó, incluso me dio mi partida de nacimiento, la clínica en la que me anotaron, el médico que firmó el acta y ahí me pintó la de “Inspector Gadget” y salir a buscar a los Gulminelli, que eran los que hacían los abortos y hasta terminé hablando con los nietos de la partera, pero por ahí no llegué a ningún lado.</p>
<p>- Ahí las redes empezaron a ser una opción…</p>
<p>- Contacté a la gente de Estoy Buscándote (Facebook) y me orientaron un poco e hice la difusión de mi caso en redes. Por otro lado, me anoté en una página (Nuestra Primera Página) que da soporte para hacerte un ADN (Family Tree), que tiene un banco genético mundial, me lo hice, llegaron los resultados, pero no había nadie buscándome. Y en redes no pasaba nada.</p>
<p></p>
<p>- No bajaste los brazos</p>
<p>- Esto es creer o reventar. Un día vino un amigo y me dio la idea de ir a consultar a una Vidente o como se le llame. Fui, me hace tomar café, me lee la borra y me tiró las cartas, contándome una historia con datos muy precisos de mi pasado, mi presente y futuro. En un comentario de mi difusión en Facebook, me dijeron que habían escuchado una historia similar a la mía, de un pibe que buscaba a un hermano, que era hijo de una mujer que tuvo varios con hombres diferentes y él se quedó con el padre. Entonces retomé ese comentario y até cabos. La mujer que fui a ver me dijo que (todo en potencial, claramente) soy el más grande de cuatro hermanos, de los cuales dos saben de mi existencia y mi hermana más chica que vive con ella no, y que son minas que están metidas en la droga y el alcohol.</p>
<p>“Tengo dos versiones. La de ´los papeles´ por así decirlo, que es chamuyo porque me hicieron un acta como que nací en mi casa y constaté que no fue así. Y esta que te cuento”, confiesa y continúa “procesé todo esto y no sabía qué hacer. Entonces, medio con vergüenza, me vuelvo a contactar con la gente de Estoy Buscándote y le cuento esta historia, y me apoyaron a la búsqueda de este hermano que supuestamente también me estaba buscando. La Vidente llegó a decirme que se llama Martín o Marcos, que es más joven que yo y que busque por ahí, que antes de fin de año lo voy a encontrar".</p>
<p>- Y en ese plan estás, pero ¿con qué objetivo?</p>
<p>- Encontrar a un familiar, saber mi identidad y cerrar ese capítulo de mi historia que no la sé. Saber quiénes fueron mis viejos, por más ´bardo´ que hayan sido. Y si hay un hermano, mejor. Me encantaría tener un hermano, lo cual es posible teniendo en cuenta lo de la Vidente y ese comentario de Facebook que me puso en alerta. Creo que es el momento de mi vida en el cual me puedo dar lugar a esta búsqueda. Estar sólido, con mi mujer, mis hijos (Roma y Galo), me lo permite. Quizás en otro momento, con bronca o despecho, me hubiera generado una inestabilidad emocional encontrar a la "mina que me abandonó".</p>
<p>LA CLÍNICA DONDE TODO COMENZÓ</p>
<p>- ¿Cómo llega Ana María al lugar de adopción?</p>
<p>- Su primo conocía esta clínica porque perdió un hijo por leucemia y terminaron adoptando ahí por un conocido. Un año y medio antes, mi vieja tenía un hijo que murió de cáncer con 19 años, entonces se anotaron con Elio (su padre) para adoptar, y terminan dando con esta clínica en medio de la desesperación por esa pérdida.</p>
<p>- Iniciaron los trámites legales, pero fue más rápida esta solución que le ofrecían…</p>
<p>- Claro, pero había algo pesado ahí. Le pedían plata para todo a mi vieja, que quiso saber quién supuestamente me daba en adopción, y le negaron cualquier tipo de información. Incluso llegué a ir a Abuelas para entender cómo ese lugar seguía funcionando y me contaron que hay una causa abierta para investigar y no pasa nada.</p>
<p>- ¿Descartas por completo que esto te lleve a encontrar tus “raíces”?</p>
<p>- En ese lugar, por gente que me escribió en las redes, me enteré que se entregaban niños para dar en adopción, que vendían a los pibes. Un “point” muy pesado. Y estuve un mes metido con estos datos, medio obsesionado, hasta que frené porque no era mi partido, el mío era y es buscar mi identidad.</p>
<p>- El primo de tu madre adoptiva, también tuvo un hijo a través de esta clínica.</p>
<p>- Sí y esa es otra cuestión que inspiró. De todas maneras es una historia diferente a la mía. Aunque no puedo descartar ser hijo de desaparecidos, pero por el año, no entro en el protocolo de Abuelas.</p>
<p>- ¿Tenés la esperanza de encontrar a alguien directo biológicamente?</p>
<p>- Sí. Por eso conté mi historia en las redes sociales y es muy compartida. Que siga rodando, quizás aparezca. Y si alguien me busca, ya está mi ADN en la base de datos.</p>

<p></p>


<p>Hola soy Guillermo tengo 34 años, estoy buscando mi identidad y tengo esta posible historia a confirmar. Supuestamente...</p>
<p>Publicado por Guille Reboredo en&nbsp;Miércoles, 18 de septiembre de 2019</p>

]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/5bMW4JDG2yd3uZ-recgPvgkGerw=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://elmarplatensecdn.eleco.com.ar/media/2019/09/guillermo-reboredo-busca-1.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Por Germán RonchiGuillermo Reboredo tiene 34 años y vive en Mar del Plata, ciudad en la que fue adoptado irregularmente. Desde los 4 años, lo sabe. At...]]>
                </summary>
                                <category term="locales" label="Locales" />
                <updated>2019-09-19T22:22:03+00:00</updated>
                <published>2019-09-19T19:56:41+00:00</published>
    </entry>
    </feed>